Gestionar todo el ciclo de ventas, desde la prospección de nuevos clientes y la construcción de relaciones duraderas, hasta la negociación, el cierre de tratos y el seguimiento postventa, con el objetivo principal de generar ingresos y aumentar la rentabilidad para la empresa, actuando como puente entre la compañía y sus clientes, y desarrollando estrategias para cumplir y superar los objetivos comerciales.